INTRODUCCION
¿Qué es la vida?, ¿De dónde vengo? ¿Quién soy? Cuando nos planteamos estas preguntas buscamos respuestas, y hay muchas disponibles. Podemos leer sobre el origen de todo, averiguar que hubo un Big Bang, la formación del planeta…y ¿Quién soy yo?, pues mira, te lo voy a contar…y tiramos del almacén de pensamiento que tenemos en la memoria y que nos dicen quién soy. Todas estas respuestas son pensamientos, conceptos que no sacian nuestra sed de respuestas porque en realidad seguimos sufriendo y planteándonos las mismas preguntas.
La primera noble verdad del budismo es que el sufrimiento existe, parece una perogrullada pero no lo es ya que el sufrir va a ser el motor de la búsqueda, va a ser el palo en el culo que haga que nos movamos, que busquemos, que dudemos de la realidad, que obtengamos disciplina, que arriesguemos a salir de nuestra zona de confort, en definitiva que comencemos a andar un camino que va a estar lleno de baches, acantilados, peligros y miedos. Parece una visión un poco pesimista pero es lo que hay, una vez leí un libro que se titulaba ¨El camino del héroe¨, por entonces no sabía lo bien que este título expresaba lo que es el camino espiritual.
BUDISMO TIBETANO
Para muchas personas el budismo es una religión, para otras es una filosofía, yo siempre lo he visto como un método, cuya meta es la iluminación o el despertar. Básicamente respondes a la pregunta quién soy y como la respuesta es la vacuidad ya no hay alguien que pueda sufrir. Aparentemente parece sencillo pero la mente del ego lo enreda todo. Un aspecto importante del budismo tibetano es que no es un método uniforme. No es algo que se pueda denominar “talla única”, es decir hay varios caminos o vehículos que te llevan a la misma meta, liberarse del sufrimiento. Básicamente hay tres vehículos o caminos:
- Sutra
- Tantra
- Dzogchen
La renuncia es el camino del Sutra (sutras son los discursos que dio el Buda Sakiamuni), el camino del Tantra es el de la transformación (Tantras son libros escritos por grandes maestros) y el camino del Dzogchen es la autoliberación. Lo que renunciamos en el Sutra, transformamos en el tantra y se autolibera en el dzogchen es lo mismo: emociones negativas causadas por los tres venenos: deseo, ira e ignorancia. Hay diferentes formas de combatir el veneno de una planta venenosa. La primera es la de quien renuncia al veneno y se mantiene lejos de la planta porque es venenosa, este sería el enfoque del Sutra.
El segundo camino es la transformación; este sería, por ejemplo, el enfoque del médico que no renuncia a la planta venenosa sino que se propone cambiarla: toma la planta, la hierve, la seca y convierte la sustancia del veneno en medicina.
El tercer camino es el de la liberación, consiste en tocar directamente las emociones negativas. Esto sería lo que hace el pavo real, que se come la planta venenosa de manera directa y el veneno incrementa su vitalidad en lugar de matarlo.
Dentro del Sutra están el Hinayana (pequeño vehículo) y el Mahayana (gran vehículo), en el tantra está el Vajrayana (vehículo indestructible). El budismo tibetano es, que me perdonen los purista, vajrayana, habiendo cuatro escuelas básicamente: Gelug, sakya, Nyingma,Kagyu.
Dentro del Vajrayana su nivel más alto es el Atiyoga, que sería el Dzogchen, aunque hay una escuela Dzogchen que según dicen ellos es la más antigua de todas. Antes de que el budismo llegara al Tibet había una cultura chamánica llamada Bon, hoy en día existe el nuevo Bon que mezcla el vajrayana con el Dzogchen y sus antiguas influencias chamánicas.
Si hablas con maestros de cada uno de los caminos o escuelas te dirán que solo practicando sus enseñanzas llegaras a la meta, según fui investigando el budismo tibetano me di cuenta de que todos practican todo. Yo lo veo como una escalera con peldaños, a medida que te afianzas en un peldaño puedes subir al siguiente, se empezaría por el Hinayana, un entrenamiento de la atención, ir expandiendo la conciencia, practicar samatha para calmar la mente, con el mahayana descubrir la vacuidad, la forma es vacuidad, en el vajrayana ver que la vacuidad es forma y con el Dzogchen ver como los pensamientos y emociones se auto liberan ellos solos.
Todo esto que he resumido en 10 líneas puede durar muchos años o vidas.

