Vives con esa voz que no para. Que analiza, que anticipa, que se preocupa por todo. Que imagina lo peor antes de que pase.
O quizás no es exactamente ansiedad. Es más una sensación de que tu vida se ha detenido: haces cosas, pero algo no avanza. Te levantas, cumples, funcionas, pero hay algo que no está bien y no sabes cómo nombrarlo.
Hay personas que llevan años así y no entienden por qué. Han probado cosas. Han leído. Han hecho cursos. Y sin embargo, ese estado de fondo no se va.
Muchas veces esa ansiedad o ese bloqueo no son el verdadero problema. Son la señal de que algo en tu vida necesita ser entendido, no silenciado. La ansiedad tiene una historia. Tiene que ver con la forma en la que aprendiste a relacionarte contigo y con el mundo. Con la exigencia. Con el miedo. Con lo que aprendiste en tu familia sobre lo que está permitido sentir. Cuando esa historia se entiende, la ansiedad empieza a tener sentido. Y cuando tiene sentido, se puede cambiar.
• Sientes ansiedad o te preocupas constantemente.
• Tu mente no para: pensamientos, miedos, anticipaciones.
• Tienes insomnio o dificultad para desconectar.
• Sientes un vacío interior o falta de sentido.
• Estás en una crisis vital y no sabes qué hacer.
• Tu vida funciona por fuera, pero por dentro algo no está bien.
• Has probado otras cosas y sigues igual,
• Sientes que has perdido el hilo de tu propia vida.
Trabajo presencialmente en Bilbao y también online para toda España.
¿Te apetece que hablemos?
O mándame un WhatsApp, si te resulta más fácil
Mens sana in corpore sano

Acompañamiento que integra historia personal, emoción y práctica contemplativa


Acompañamiento para quien se siente diferente