Hay un tipo de sufrimiento muy concreto: el que viene de las relaciones.
Personas que aguantan más de lo que deberían. Que necesitan que el otro esté bien para estar bien. Que tienen miedo a quedarse solos aunque la relación les haga daño. Que, al final de otra relación que se rompe, se preguntan: ¿por qué siempre pasa lo mismo?
La dependencia emocional es más común de lo que parece. No siempre se ve desde fuera. A veces se llama ‘querer mucho’. A veces se llama ‘ser fiel’. A veces ni siquiera tiene nombre.
La respuesta casi siempre está en la historia. En lo que aprendiste sobre el amor mucho antes de ser adulto. En el miedo al abandono que viene de muy atrás. En los modelos de relación que viste en tu familia.
No se trata solo de entender el patrón. Se trata de comprender de dónde viene, qué lo sostiene y qué necesita cambiar en ti para que puedas relacionarte de una manera más sana y más libre.
• Repites siempre el mismo tipo de relaciones.
• Te cuesta poner límites o decir que no.
• Tienes miedo al abandono o a quedarte solo.
• Aguantas situaciones que te hacen daño por miedo a la ruptura.
• Pones las necesidades del otro por encima de las tuyas.
• Sientes que te pierdes a ti mismo cuando estás en pareja.
• Estás pasando por una ruptura difícil.
• Llevas mucho tiempo sufriendo en las relaciones.
También trabajo online con personas que viven en otras ciudades o países. El formato online permite la misma profundidad que el presencial y ofrece más flexibilidad de horarios.
¿Te apetece que hablemos?
O mándame un WhatsApp, si te resulta más fácil
Mens sana in corpore sano

Acompañamiento que integra historia personal, emoción y práctica contemplativa


Acompañamiento para quien se siente diferente