El camino del SUTRA
Sutras son los discursos o enseñanzas que dió Buda.
Normalmente el Sutrayana (camino del Sutra) se divide en
Hinayana (camino estrecho) y Mahayana (camino ancho). A su vez el Mahayana se divide en gradual (bodhisattvayana) y abrupto (Zen).
En las enseñanzas Sutra, se considera la verdad absoluta (nirvana), como la condición real. ¿Qué es la verdad absoluta? Es el conocimiento de SHUNYATA, la vacuidad total. Pero la vacuidad total no significa que la condición relativa no exista en el nivel relativo, todas las cosas se manifiestan como el mundo que experimentamos, aunque nuestra naturaleza genuina sea la vacuidad.
En las enseñanzas Sutra, la verdad relativa se denomina SAMSARA. Se dice que el Sutra es el camino de renunciación ya que se aprende a renunciar a la condición relativa tratando de alcanzar la condición absoluta.
HINAYANA
Las enseñanzas fueron dadas por el Buda Shakyamuni en lo que se llamó el primer giro de la rueda del Dharma(enseñanzas). En estos discursos se dan las cuatro nobles verdades, se habla de sufrimiento, interdependencia y de impermanencia.
Según ellos el sufrimiento es considerado una enfermedad; la causa de esta enfermedad son los tres venenos (apego, aversión e ignorancia). La curación, la cesación del sufrimiento (nirvana) llegaría con la medicina (la práctica del octuple sendero).
Dos prácticas muy importantes del Hinayana:
1º. La práctica de la paz mental por medio del equilibrio meditativo (SHAMATHA)
2º. El ejercicio de la sabiduría gracias a la visión penetrante (VIPASHYANA) en la verdadera naturaleza de las cosas.
En el Hinayana consideran las pasiones como veneno y los estímulos que las activan como algo a evitar, lo cual en esta sociedad occidental es muy difícil.
MAHAYANA
La doctrina del Mahayana fue predicada por el Buda en el segundo y tercer giro de la rueda del Dharma.
En el segundo, el Buda enseñó todo lo concerniente a la vacuidad de existencia independiente, no solo del yo sino también del resto de los fenómenos. Forman parte de este conjunto de enseñanzas los sutras del Prajñaparamita (perfección de la sabiduría) entre los que está uno de gran importancia que es el Sutra del Corazón.
Por su parte el Cittamatra (solo mente), el otro sistema filosófico del mahayana, se fundamenta en el tercer giro de la rueda del Dharma, en donde el Buda habla acerca del Tathagatagarbha (la semilla de la iluminación) y las cinco sabidurías primordiales.
Para este sistema, los fenómenos externos y el yo carecen de una existencia separada de la conciencia, considerando que existe un aspecto irreductible de esta última (la conciencia que se conoce a sí misma o conciencia pura) que se halla vacía de la dualidad sujeto-objeto y que este sistema establece como la verdad última.
La aportación fundamental del Cittamatra es la clasificación de las ocho conciencias, a saber: Las cinco conciencias sensoriales;
La conciencia mental (que organiza los datos proporcionados por las cinco sensoriales); la conciencia condicionada por las tendencias emocionales; y la conciencia fundamental, comparada a un océano y de la que las demás tan sólo son
Modificaciones.
En el Hinayana se llegaba a concluir que no hay una entidad absoluta que goce del resultado de las acciones, la perspectiva del Shunyata (Mahayana) va más allá y sostiene que tanto la condición de sufrimiento como de iluminación carecen de toda sustancia.
El despertar de Shunyata sólo es posible cuando la mente intensifica al máximo su potencial cognitivo mediante el ejercicio de la prajña (sabiduría), la facultad de discernimiento trascendental que permite conocer no sólo las características particulares de cada fenómeno, sino también la respectiva naturaleza de forma y vacuidad.
La sabiduría de la vacuidad recibe el nombre de bodhichita absoluta. La bodhichita (el espíritu de la iluminación universal) constituye una noción central en el Mahayana que, además de referirse a la comprensión de la vacuidad, se relaciona con el cultivo del amor y la compasión, recibiendo, en este último caso, el nombre de bodhichita relativa.
La bodhichita relativa sería el entrenamiento de los propios pensamientos para desarrollar la intención de hacer el bien a los demás. La bodhichita absoluta sería el conocimiento de la vacuidad de todos los fenómenos.
Para un occidental que se adentra por primera vez en el budismo lo primero que ve es que al camino del Sutra le llaman el camino lento, dentro del cual el hinayana es el camino estrecho y el mahayana es el camino ancho y cuando lees que a lo mejor necesitas varias vidas para iluminarte piensas que esto no es para mí. Cuando te enteras que al vajrayana le llaman el camino rápido y al Dzogchen el camino espontáneo te dices yo voy al rápido, me quiero iluminar en esta vida.
Según los lamas y los libros todos los caminos tienen como meta el despertar y te dicen que busques un camino y te metas a fondo en él, no es mi caso, yo fui investigando todos y cogiendo las herramientas que vi que me funcionaban.
El camino del Sutra me sirvió como mis cimientos, cuanto más investigo en budismo más veo la importancia de estos cimientos, si no hay cimientos buenos la casa se caerá.
La meditación samatha y vipasana por ejemplo las considero muy importantes, nunca he llegado a dominarlas al 100% ya que cuando adquirí cierto dominio me pasé a otras.
Luego me enteré que en el vajrayana tienen una meditación (Shiné) que es básicamente muy parecida. Yo veo el budismo como una escalera donde hay que subir los peldaños de uno en uno, es mejor no intentar una meditación muy elevada sino has llegado antes al escalón anterior ya que tendrías que dar un salto grande y te podrías caer.
También tras leer muchos libros de lamas y rimpoches me di cuenta de que todos defienden su camino o escuela pero en realidad todos practican de todo.
Yo utilicé las enseñanzas sútricas como mis cimientos en meditación, esto no quiere decir que si hubiera profundizado más en ellas no hubiera conseguido subir más escalones, no lo sé.
Creo que cada persona tiene su camino, el camino va apareciendo según lo andas, no soy budista y eso me dio libertad de ir cambiando de enseñanzas, sin la rigidez de pertenecer a un camino ya señalizado.
Estoy escribiendo sobre los diferentes caminos del budismo para que quien lo lea vea que hay varias filosofías, varias maneras de andar el camino y dentro de estas hay diferentes herramientas para utilizar ante las situaciones que la vida nos traiga. Todos somos diferentes, todos tenemos diferentes dones y capacidades y todos vivimos las situaciones de manera particular así que cuantas más herramientas tengamos más capacidad de afrontarlas tendremos. Con el tiempo y la práctica vamos adquiriendo la capacidad de utilizar la herramienta adecuada en cada situación para no salirnos de nuestro centro.

